El agua utilizada en el suave proceso de elaboración de Talisker procede de las 21 fuentes subterráneas que nacen en Hawk Hill, junto a la destilería. Estas mismas fuentes han abastecido a Talisker desde su fundación. Como su nombre original indica Hawk Hill, "monte de halcones", en el monte habitan muchos pájaros de presa, entre los cuales suele encontrarse el halcón común.
En la actualidad, se utilizan cada hora 91.000 litros de agua procedentes del arroyo de Carbost para llenar las cinco cubas de madera típicas de Talisker, situadas fuera de la destilería.
Los dos alambiques de destilación de Talisker, reconstruidos cuidadosamente después del incendio de 1960, son únicos. Los tubos que salen del cuello principal tienen forma de U para retener los vapores de la primera destilación antes de que lleguen a las cubas de condensación situadas en el exterior, mientras que un pequeño tubo de cobre secundario conduce los vapores retenidos a los alambiques para una segunda destilación.
Siguiendo el diseño original con exactitud, se cree que esta doble destilación asegura que el carácter profundo y rico de todos los Talisker se captura desde el primer momento. De hecho, no se esconden ni omiten detalles sobre la elaboración de Talisker, tal y como confirman los visitantes, que lo primero que hacen antes de empezar su visita guiada por la destilería es catar el malta.