Su frescura inicial en el paladar se transforma en una textura suave, casi cremosa, que potencia las notas a malta tostada y Jerez, precedidas de aromas alimentados. La armonía entre lo amargo y lo dulce lo hacen profundamente exquisito, destacando su final ahumado a turba terrosa.
GRADUACIÓN: 45.8%
COLOR: Ámbar.
CUERPO: Medio.
PALADAR: La turba crujiente al principio se ablanda y deja paso a la riqueza del caramelo. Los apuntes de jerez ocultan un toque de pimienta, habitual de Talisker.
FINAL: Apuntes de cacao muy profundos, vainilla y tardando aparecen las notas ahumadas bastante terrosas.